La lucha de China contra la contaminación atmosférica.

Cada año se reducen toneladas de CO2, polvo peligroso, azufre y emisiones de oxicloruro gracias a una nueva central eléctrica en el noreste de China que está equipada con la tecnología de vanguardia Alfa Laval.

FECHA 2019-05-23

¿Podemos despejar el cielo en el país del carbón?  

Situada en el interior de la zona carbonífera de China,  a la ciudad de Taiyuán, capital de la provincia, se la conoce como “la Ciudad de la Bruma” debido a sus altos niveles de contaminación atmosférica.

 

 

 Foto: Anton Hazewinkel/Getty Images. Los cielos contaminados de Taiyuán, China.

Pero ahora la ciudad de Taiyuán intenta limpiar su aire.

En una importante iniciativa para reducir las partículas del aire, el proveedor de energía Taiyuan Heating Power Company se ha asociado con Alfa Laval para realizar mejoras en el proyecto de calefacción central de Taiyuán Taigu, una de las mayores instalaciones de calefacción centralizada del mundo.

 

Para mejorar la eficiencia de la planta y reducir las emisiones, se instalarán 90 intercambiadores de calor de placas de Alfa Laval de gran tamaño.

 

¿Por qué Alfa Laval?

Alfa Laval fue elegida como proveedor de tecnología para el proyecto en buena medida por la alta eficiencia de sus intercambiadores de calor, a pesar del exigente entorno operativo, con altas temperaturas y alta presión.

La tecnología debe poseer un buen rendimiento a pesar de unas diferencias de temperatura reducidas y mantener un alto Número de Unidades de Transferencia (NUT), lo que garantiza una alta eficiencia energética y una óptima rentabilidad de la inversión.

La instalación es solo uno de la gran cantidad de proyectos en curso en China para reducir la contaminación atmosférica en el país después de décadas de un crecimiento económico impulsado por el carbón.

Este año la ciudad de Taiyuán está sustituyendo los equipos de calefacción doméstica de carbón por calderas eléctricas y de gas natural y ha emprendido acciones para controlar los escapes y el polvo generados por automóviles y camiones.

 

¿Y qué efecto tendrá el proyecto de calefacción central de Taiyuán?

Los intercambiadores de calor de placas de Alfa Laval reducirán las emisiones de dióxido de carbono en Taiyuán en aproximadamente 2,5 millones de toneladas, el dióxido de azufre en aproximadamente 4000 toneladas, el oxicloruro en 1000 toneladas y las emisiones de polvo en 2000 toneladas.

La reducción de contaminantes tiene como objetivo convertir a Taiyuán en una ciudad más ecológica y habitable.

Compartir en redes sociales:

  Twitter   LinkedIn 

 

Otros artículos de interés:

Síguenos en       

Contribución de Alfa Laval a los Objetivos de Desarrollo Sostenible

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible establecidos por las Naciones Unidas sientan las bases sobre las que todos nosotros debemos de enfocarnos para alcanzarlos, especialmente compañías como la nuestra. Podemos decir con orgullo que Alfa Laval y nuestros equipos contribuyen de manera activa al éxito de más de la mitad de los 17 objetivos.

> Conozca la contribución de Alfa Laval a los Objetivos de Desarrollo Sostenible

PRODUCTO - Beneficios de un intercambiador de calor de placas Alfa Laval

 

  • Alta eficiencia energética
  • Flexible - configurable para una amplia gama de aplicaciones
  • Asegura un rendimiento óptimo en aplicaciones específicas basadas en necesidades específicas
  • Fácil de instalar
  • Alta facilidad de servicio

> Intercambiador de Calor 

Desarrollo Sostenible: Ciudades y Comunidades Sostenibles

Objetivo 11 de desarrollo sostenibleLas ciudades son centros para las ideas, el comercio, la cultura, la ciencia, la productividad y el desarrollo social. Permiten a las personas avanzar tanto social como económicamente.

Sin embargo, muchos son los desafíos que se presentan para mantener ciudades que generen empleo y prosperidad y que a la vez no pongan en peligro la tierra ni los recursos. Entre los retos urbanos se incluyen los atascos, la falta de fondos para servicios básicos y el deterioro de las infraestructuras.

La lucha de China contra la contaminación atmosférica

Varias décadas de crecimiento económico han provocado unos altos niveles de contaminación en muchas ciudades chinas.

En 2014, el gobierno chino declaró la guerra a la contaminación y ha tomado medidas más duras contra las empresas contaminantes.

En 2017, China experimentó un aumento del 23 % en su presupuesto para la protección del medio ambiente y la eficiencia energética, con lo que alcanzó los 33 800 millones de yuanes (unos 4300 millones de euros). Más de la mitad del presupuesto se destina a proyectos para la mejora de la calidad del aire.